13.2.06

Cadáver Exquisito - Kriptonita

Como gigantes caminamos por ese espacio poblado de minúsculas criaturas suspendidas sobre cielos nublados y fotografiadas, ya no con su vestimenta cotidiana, sino con el disfraz de Superman. Vemos al reconocido superhéroe transformado, quizá por la Kriptonita – título de esta exposición de Walter Iraheta (1968) y David Herrera (1978) - en seres de rostro indígena, pieles oscuras tostadas por el sol y expresión melancólica.

Con varias colaboraciones artísticas en su historial, Herrera e Iraheta ahora exploran juntos el “ocaso de los ídolos” en esta muestra multidisciplinaria que incluye fotografías, ensamblajes y video en el Centro Cultural de España.

Predomina en ella la visión de Iraheta, quizá por incluir más trabajos de su autoría individual, quizá porque sus procesos creativos son tan diferentes. Iraheta tiene el talento de crear íconos atractivos y fácilmente reconocibles. Aunque su obra este conceptualmente muy estructurada ello pierde relevancia ante el excesivo refinamiento formal y estético. Herrera parte de la duda existencial, la destila con gran densidad conceptual y logra conformar trabajos de mucha austeridad matérica y cromática. A esta muestra se suman además las colaboraciones de Ronald Morán y Moisés Barrios, ambos con pinturas de corte realista en gran formato a partir de las fotos de Iraheta.

Super coherente en su planteamiento de una especie de “realismo pop" la muestra presenta una rica gama de trabajos difícilmente conciliables en un mismo espacio. Vale la pena contemplar las bellas fotografías en gelatina de plata que resumen visual y técnicamente la propuesta de Walter, así como la evocadora instalación de luces de David.

Una pieza clave en esta encrucijada recoge a cabalidad el significado de Kriptonita, es la que contiene la figura de Superman al borde de un agujero negro. Si la esencia del héroe es a fin de cuentas la acción, la disyuntiva de la duda que lo paraliza será la que le debilite y le haga quizá solamente más humano.

12.2.06

Cadáver Exquisito - Un lugar

“Si ningún lugar es el mío, ¿cuál será mi lugar verdadero?...”Quizá – le contestaron – este el lugar verdadero en la ausencia de todo lugar?”

Esta es una de las muchas citas que he subrayado, entre comentarios y dibujos, en este libro que ahora tengo entre mis manos: “Un extranjero con, bajo el brazo, un libro de pequeño formato” del escritor Edmond Jabès (El Cairo, 1912-Paris, 1991). Compañero fiel de mis viajes a lo largo de los últimos dos años, su portada la ilustra Miquel Barceló con la oscura silueta de una figura, un nómada quizá, que se refugia de la implacable luz en una minúscula cueva.

“Tengo la impresión de no poder existir más que fuera de toda pertenencia”, dice Jabès en una entrevista publicada en 1981 bajo él titulo “Del desierto al libro”. Cuenta que de joven solía abandonar la ciudad e internarse solo en el desierto para aprender a dialogar con el silencio. Quizá desde entonces Jabès gestaba su visión de un exilio voluntario y permanente, así como de la palabra y el libro como depositarios de la memoria del ser errante. “Su obra se orientó pronto hacia los grandes interrogantes metafísicos y hacia la indagación del significado del judaísmo...como imagen misma del ser humano, de su identidad y de su estar en la tierra” nos explica Antonio Ortega en una breve reseña.

Este pequeño libro en particular, fluctúa libremente entre la poesía y el relato, el ensayo y el aforismo, la oración y la metáfora, tan lleno de interrogantes como de respuestas. A él regreso hoy otra vez en busca de aliento, a sabiendas de que el retorno no nos conduce a aquello que dejamos atrás, sino a un nuevo encuentro. Las palabras de Jabès salen por mi boca: “Este lugar infinito en un lugar minúsculo es mi lugar”.

11.2.06

Cadáver Exquisito - David en Palestina

El tiempo gira y gira dando vueltas sin fin. Todo cambia, a veces de manera evidente y repentina, otras lentamente sin sospechas.

Hace tan solo 500 años en la Piazza della Signoria en Florencia, Italia, se develó una colosal escultura de un hombre desnudo tallada por Miguel Ángel en cinco toneladas de mármol de más de 4 metros de alto. La estatua luego fue trasladada al interior de la Galleria dell’Accademia y reemplazada por una copia en 1910. A lo largo de su notoria existencia al “David” le ha caído un rayo, le han roto un brazo durante un motín callejero en 1527 que luego le fue reincorporado con una barra de metal, y le han “censurado” cubriendo sus genitales con una hoja de parra metálica. Recientemente - en 1991 - un artista violentado le machacó el dedo gordo del pie izquierdo de un tremendo martillazo. Y hace tan solo unos días ha finalizado su restauración oficial: la remoción del velo gris de polvo que había acumulado a lo largo de su historia.

La ahora reluciente escultura fue inspirada en el relato bíblico del combate entre un joven pastor hebreo llamado David y el gigante Goliat. Según la historia, la famosa batalla fue ganada por el ingenio del joven que al lanzar con su hondilla una piedra a un Goliat cubierto en armadura y armas de bronce, le golpea en la frente derribándolo al suelo.

El indefenso que lucha con humildad y coraje por su pueblo contra el guerrero feroz siempre ha despertado admiración, y el “David” de Miguel Ángel en su esplendor y belleza lo confirma.

Sin embargo ahora, esa imagen de un David mirando esperanzado hacia el horizonte, bien podría ser la de un joven palestino que se defiende con piedras en la mano.

Gira y gira el tiempo, dando vueltas sin fin.

10.2.06

Cadáver Exquisito - El árbol de Diana


“Es transparente y no da sombra”, dice Octavio Paz sobre el libro de poemas “El Árbol de Diana” de la escritora Alejandra Pizarnik, “colocado frente al sol... refleja sus rayos y los reúne en un foco central llamado poema, que produce un calor luminoso capaz de quemar, fundir y hasta volatilizar a los incrédulos”.

En él escribe Pizarnik: dice que no sabe del miedo de la muerte del amor/ dice que tiene miedo de la muerte del amor/ dice que el amor es muerte es miedo/ dice que la muerte es miedo es amor/ dice que no sabe.

Como las ramas de un árbol que se entretejen de forma caprichosa, esa capacidad de vivir - y en algunos casos de sufrir - la pasión amorosa se expresa de muchas maneras. De ello dan testimonio numerosos artistas.

“Es una cosa curiosa... te devora y te traga entera” dijo, entre el temor y la atracción irremediable, sobre el amor la pintora Georgia O’Keefe. “Mi cuerpo se llena de ti por días y días” escribió la pintora Frida Kahlo en uno de los muchos textos y dibujos dedicados a “Mi Diego” en su diario. Casada en dos ocasiones con Diego Rivera, intentando describir la emoción que la sobrecoge dice “no es amor, ni ternura, ni cariño, es la vida entera...” Un Saint-Exupéry agradecido luego de compartir doce años de vida junto a Consuelo Suncín le escribe: “has despertado mi amor por todas las cosas”. Y Henry Miller dice “mi fe en ti es indestructible” a su amante Anaïs Nin en una de las apasionadas cartas que intercambiaron durante casi dos décadas.

También en Pizarnik es la esperanza, compañera fiel del amor, la que brota luminosa de sus ramas cuando escribe:

En la otra orilla de la noche
el amor es posible
-llévame-

9.2.06

Cadáver Exquisito - Arte afuera

Hace algunos días entre mis correos electrónicos encontré dos boletines curiosamente relacionados. El primero informaba sobre la apertura de un espacio de exhibiciones en el nuevo Consulado Salvadoreño en Miami. El segundo detallaba las exposiciones programadas por SEACEX, Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España.

SEACEX es una institución pública creada para organizar exposiciones de arte español en todo del mundo. En ella trabajan un equipo directivo junto con un Consejo Administrativo integrado por el Director del Centro de Arte Reina Sofía, representantes de la empresa privada y de los Ministerios de Hacienda, Asuntos Exteriores, Educación Cultura y Deporte, Economía y Presidencia del Gobierno. Lo asesora permanentemente un comité de catedráticos de universidades españolas y de la Comunidad Europea, y sus patrocinadores son numerosas fundaciones de la empresa privada y financieras.

Solo en Marzo inauguraron entre otras una muestra del pintor Carlos Franco en el Museo del Canal Interoceánico de Panamá y la exposición de óleos y dibujos de Rafael Cindocha en Lituania. Para no irnos tan lejos, la bella muestra de escultura de Francisco Leiro en el MARTE fue parte de ese programa. Barceló, Oteiza, Tàpies y Gaudí figuran entre los artistas cuya obra circulará por el mundo gracias a SEACEX.

Siguiendo con las noticias, leía también sobre la inauguración de una Casa de la Cultura Salvadoreña en Quetzaltenango, Guatemala, como parte de un convenio entre Concultura y la Cancillería “que pretende favorecer” este tipo de espacios culturales en el exterior.

Me parece loable el esfuerzo casi quijotesco que lleva a cabo el Ministerio de Relaciones Exteriores para dar a conocer el arte salvadoreño afuera. Sin embargo, se requiere ahora reunir la sabiduría de nuestros intelectuales, el pragmatismo y apoyo económico de nuestros empresarios, y la obra de nuestros artistas, para crear un programa coherente y dinámico a largo plazo que muestre al mundo nuestro legado cultural.

8.2.06

Cadáver Exquisito - Crónica breve

Manos que vuelan. Señalan en direcciones encontradas. Escucho las voces: “!Aquí!” “!Allá!” Puños golpean al aire con fuerza. Dedos ensombrecidos se asoman a un paisaje gris, semejan figuras de luto cabizbajas. Un brazo se extiende horrorizado mas allá del horizonte. De las líneas de su mano – abierta en espanto – se dibuja un ojo que llora ante el sórdido espectáculo. Una mano cae ingrávida, sus pliegues forman una cruz, otras dos se entrelazan compasivamente. Disparadas por el aire vuelan manos negras como cuervos. Al centro arriba, un puño irrumpe en la escena victorioso. Lo veo, lo veo.

Despierto. Me levanto. Saco el periquito al jardín. Riego el jazmín que esta a punto de brotar en flor. Ojeo el periódico con un café por delante: un decapitado más, dengue en Santa Tecla, muertos y accidentes camino a las playas. Llevo varios días sin salir de casa. Cada día parecido al anterior y al siguiente.

Me preparo a pintar. Hace varias semanas boceto para este lienzo grande bautizado desde el inicio como “Las Manos de Atocha”. Se oye una brisa fresca entre los bambúes. No alcanza a llegar al estudio que huele a aceite de linaza, turpentina y tabaco. Pintura sobre una plancha de vidrio: negros, grises y blanco. La tomo con espátulas y pinceles y la coloco sobre la tela. Cada cosa tiene su lugar, aun sin saber de antemano cual es. Me acerco, me alejo, en un baile continuo. Se oculta el sol. Cae una llamada desde España, una voz serena y firme me llena de esperanza. Salgo a encender las luces de casa.

Me recuesto a leer un poco. “Seres mutilados corrían entre las ruinas. Manos sueltas, ojos que rodaban y saltaban como pelotas, cabezas sin ojos que buscaban a tientas, piernas que corrían separadas de sus troncos...” dice Sábato en “Sobre Héroes y Tumbas”. Sí, lo veo.

7.2.06

Cadáver Exquisito - Diálogos imaginarios


La escena se desarrolla con figuras en silueta sentadas ante un fondo aqua, llevan un rótulo con su nombre y conversan. Una de ellas, el “Escritor”, habla casualmente al borde del escenario, cerca del público.


Escritor: Cuando empezaba a escribir le pasaba mis textos a varias personas, críticos-amigos incluidos. Ahí me enteraba de lo desorientado que andaba.


Sabio: La crítica oscila entre dos extremos fundamentalistas: la artística y la teórica. Para una, sólo el artista puede hablar del arte; y para la otra, es función de la teoría revelar su significado. Entre esos dos polos existen infinitas posiciones.


Escritor: Mi primera publicación me dio un complejo terrible: cuando salió publicada me despedazaron.


El Crítico: (trompeta anuncia su intervención) Hay columnistas haciendo crítica de arte en el país que carecen de fundamentos te-ó-ri-cos para discutir la obra más allá de lo poético-contemplativo-descriptivo.


Pintora: ¿Cuáles son los fundamentos a los que se refiere?


Su pregunta queda sin respuesta y continua la conversación como si nada.


Hermana Lejana: En todo caso, una columna de opinión busca aunar el hecho artístico a lo cotidiano y conectar con sus lectores más que aleccionarlos.


Escritor: Me metí en cosas más "canónicas" para soltar mano y quizá para evitar las cosas feas que ya habían dicho. Paralelamente seguí escribiendo textos experimentales, con no poco sentimiento de culpa.


Coro de Pintores: (al unísono) ¡Los "críticos" ignoran nuestra búsqueda!


Escritor: Lo divertido es siempre ver cómo en las interpretaciones, basadas en parámetros "teóricos", siempre hay una parte de subjetividad encauzada hacia sus preferencias literarias, sexuales, filosóficas, etc.


Escultora: ¡No nos compliquemos! Propongo que trabajemos en nuestra obra y seamos nuestros propios críticos.


Extra-terrestre: Solo Dios puede juzgar ya a niveles más profundos.


Escritor: La crítica es hacerse más preguntas que contestárselas, y acaso aventurar alguna posible salida, que siempre será una opinión personal.


Pantalla se torna oscura, voces confusas siguen conversando.

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