15.2.06

Cadáver Exquisito - Por un dólar


Una hora de internet por $1 dice él rótulo del cibercafé. Y es impresionante el mundo que se abre al ingresar por esa pequeña pantalla celeste.

Entre mis sitios favoritos para informarme sobre arte esta Universes in Universe. Cuenta con directorios por países y regiones, listados de exhibiciones, oportunidades de becas y convocatorias, y reportajes especiales como el de la 26ª Bienal de Sao Paulo. Aquí descubrí una pagina muy útil: Res Artis, con un listado de 208 residencias para artistas en 52 países.

Cada museo ahora tiene su propio sitio web y existen enlaces con revistas de arte y virtuales como Conexarte del Museo de Arte y Diseño de Costa Rica. Podemos encontrar suplementos culturales como Talingo de Panamá, en el que justo leo una nota sobre el genial músico de jazz Charles Mingus.

También hay servicios informativos especializados con suscripción gratuita, como w3art que informa sobre España, o Artsjournal que hace un resumen diario de las noticias de arte en los principales periódicos del mundo.

Otra posibilidad que ofrece el internet son los grupos de discusión reunidos en torno a temas tan diversos como hay gente en este mundo y son un buen lugar para intercambiar información e ideas con amigos y colegas. Hace poco me enviaron el enlace de la Biblioteca del Congreso de EEUU donde se pueden hojear libros curiosos, entre ellos uno de recortes de Lewis Carroll.

De El Salvador les recomiendo el Portal Clic, la página más completa y actualizada sobre la actividad artística. En letras, el sitio de la Dirección de Publicaciones e Impresos tiene una valiosa aunque pequeña sala de lectura con textos de autores nacionales como Salarrué. Si además quieren conocer la obra de pintores nacionales pueden visitar la página del MARTE.

Esto es lo malo del internet: creo que me pase de la hora.

14.2.06

Cadáver Exquisito - Gentes de mi pueblo

Cabello blanco, ojos enmarcados por grietas profundas y una sonrisa serena tiene el artista Camilo Minero con 87 años dedicados al arte. Ahora, gracias a Fundación Paiz, en la Sala Nacional podemos hacer un recorrido por su obra.

Al entrar, una pintura de gran formato llamada “Escuela rural” retrata a un grupo de niños, libros en mano, rodeados de verdes hojas. Este óleo de 1963 denota la influencia mexicana de sus estudios en el legendario Taller de Gráfica Popular. Muestra también la intención primordial de Minero a lo largo de su vida: retratar - en sus palabras - “motivos cotidianos de las gentes humildes” para abordar “temas sociopolíticos de carácter humanista”.

De ese interés por captar la identidad de su “pueblo” e insertarse en la modernidad con voz propia, Minero formula su lenguaje. Combina el paisaje y los retratos (ejemplos: canillita, cortadores de café) - con divisiones del plano pictórico que dan “una sensación caleidoscópica”, e investiga las posibilidades expresivas de los “amarillos frenéticos” y de las técnicas de la xilografía, “ceráfica”, impasto, y collage logrando un conjunto inusitado particularmente estruendoso.

De la muestra, la selección de grabados en madera es - aunque pequeña - espectacular. En “El Cuco” por ejemplo, de 1978, con líneas sinuosas conforma una especie de paisaje líquido de arena, agua y nubes en permanente movimiento.

Al salir de la Sala me vienen a la mente algunas de las imágenes que evoca el español Julio Llamazares en su libro “La lluvia amarilla”. La novela es un monólogo del último habitante de un pueblo abandonado que hace un recorrido por su memoria y dice: “...todo a mí alrededor se ha ido tiñendo de amarillo como si la mirada no fuera más que la memoria del paisaje y el paisaje un simple espejo de sí mismo.”

Cadáver Exquisito - Todos juntos

Dicen que solo tenía 15 años… (voltea a ver hacia atrás y baja la voz) ...la María Nery, de ahí de La Libertad. Me contaron que era bien sanita y hasta hace poco estudiaba el segundo grado.

Me dijeron que ella venía de la casa de la vecina, o que la habían sacado con engaños de su casa, ya no me acuerdo bien, cuando este que le dicen Flaco - que cada vez que podía la molestaba - la fue arrinconando hacia una casa abandonada. Dicen que aparecieron otros dos, ¿o eran tres? Es que ya no se sabe, dicen tantas cosas.

Su familia tiene miedo. Tiene miedo que suelten a estos muchachos que la mataron. Solo piden que los castiguen.

Dicen que la niña fue valiente. Que la querían abusar esos muchachos y ella no se dejó. Fue entonces cuando sacaron el machete y comenzaron a golpearla. Dale que dale, toda herida llena de sangre gritaba la pobre. Se defendía como podía con los brazos en alto, hasta que le volaron una mano. Ahí cayó, sí, ahí mismo, en ese charco de lodo.

Ellos salieron corriendo. Dicen que por allá por Tepecoyo agarraron a uno. Sí, la niña fue valiente. ¡Fíjese que todavía antes de morir identificó a los que la habían atacado!

Cosa más horrible todo esto que ha pasado. ¡Ganas de llorar me dan! Y mire en los periódicos, todos los días pasa algo. Mire la pobre Zuleyma Guevara, y apenas el otro dia la Violeta Lara, de regreso a su casa iba cuando una bala perdida la mató.

Esto no puede seguir. Hay que hacer algo. Sus familias deben saber que los acompañamos en su dolor. Que todos estamos con ellos. Que cuando matan a alguien, un pedacito de nosotros muere con ellos. Que no lo vamos a permitir más. Que estamos todos juntos en esto.


Publicado en La Prensa Gráfica, Julio 2004.

13.2.06

Cadáver Exquisito - Kriptonita

Como gigantes caminamos por ese espacio poblado de minúsculas criaturas suspendidas sobre cielos nublados y fotografiadas, ya no con su vestimenta cotidiana, sino con el disfraz de Superman. Vemos al reconocido superhéroe transformado, quizá por la Kriptonita – título de esta exposición de Walter Iraheta (1968) y David Herrera (1978) - en seres de rostro indígena, pieles oscuras tostadas por el sol y expresión melancólica.

Con varias colaboraciones artísticas en su historial, Herrera e Iraheta ahora exploran juntos el “ocaso de los ídolos” en esta muestra multidisciplinaria que incluye fotografías, ensamblajes y video en el Centro Cultural de España.

Predomina en ella la visión de Iraheta, quizá por incluir más trabajos de su autoría individual, quizá porque sus procesos creativos son tan diferentes. Iraheta tiene el talento de crear íconos atractivos y fácilmente reconocibles. Aunque su obra este conceptualmente muy estructurada ello pierde relevancia ante el excesivo refinamiento formal y estético. Herrera parte de la duda existencial, la destila con gran densidad conceptual y logra conformar trabajos de mucha austeridad matérica y cromática. A esta muestra se suman además las colaboraciones de Ronald Morán y Moisés Barrios, ambos con pinturas de corte realista en gran formato a partir de las fotos de Iraheta.

Super coherente en su planteamiento de una especie de “realismo pop" la muestra presenta una rica gama de trabajos difícilmente conciliables en un mismo espacio. Vale la pena contemplar las bellas fotografías en gelatina de plata que resumen visual y técnicamente la propuesta de Walter, así como la evocadora instalación de luces de David.

Una pieza clave en esta encrucijada recoge a cabalidad el significado de Kriptonita, es la que contiene la figura de Superman al borde de un agujero negro. Si la esencia del héroe es a fin de cuentas la acción, la disyuntiva de la duda que lo paraliza será la que le debilite y le haga quizá solamente más humano.

12.2.06

Cadáver Exquisito - Un lugar

“Si ningún lugar es el mío, ¿cuál será mi lugar verdadero?...”Quizá – le contestaron – este el lugar verdadero en la ausencia de todo lugar?”

Esta es una de las muchas citas que he subrayado, entre comentarios y dibujos, en este libro que ahora tengo entre mis manos: “Un extranjero con, bajo el brazo, un libro de pequeño formato” del escritor Edmond Jabès (El Cairo, 1912-Paris, 1991). Compañero fiel de mis viajes a lo largo de los últimos dos años, su portada la ilustra Miquel Barceló con la oscura silueta de una figura, un nómada quizá, que se refugia de la implacable luz en una minúscula cueva.

“Tengo la impresión de no poder existir más que fuera de toda pertenencia”, dice Jabès en una entrevista publicada en 1981 bajo él titulo “Del desierto al libro”. Cuenta que de joven solía abandonar la ciudad e internarse solo en el desierto para aprender a dialogar con el silencio. Quizá desde entonces Jabès gestaba su visión de un exilio voluntario y permanente, así como de la palabra y el libro como depositarios de la memoria del ser errante. “Su obra se orientó pronto hacia los grandes interrogantes metafísicos y hacia la indagación del significado del judaísmo...como imagen misma del ser humano, de su identidad y de su estar en la tierra” nos explica Antonio Ortega en una breve reseña.

Este pequeño libro en particular, fluctúa libremente entre la poesía y el relato, el ensayo y el aforismo, la oración y la metáfora, tan lleno de interrogantes como de respuestas. A él regreso hoy otra vez en busca de aliento, a sabiendas de que el retorno no nos conduce a aquello que dejamos atrás, sino a un nuevo encuentro. Las palabras de Jabès salen por mi boca: “Este lugar infinito en un lugar minúsculo es mi lugar”.

11.2.06

Cadáver Exquisito - David en Palestina

El tiempo gira y gira dando vueltas sin fin. Todo cambia, a veces de manera evidente y repentina, otras lentamente sin sospechas.

Hace tan solo 500 años en la Piazza della Signoria en Florencia, Italia, se develó una colosal escultura de un hombre desnudo tallada por Miguel Ángel en cinco toneladas de mármol de más de 4 metros de alto. La estatua luego fue trasladada al interior de la Galleria dell’Accademia y reemplazada por una copia en 1910. A lo largo de su notoria existencia al “David” le ha caído un rayo, le han roto un brazo durante un motín callejero en 1527 que luego le fue reincorporado con una barra de metal, y le han “censurado” cubriendo sus genitales con una hoja de parra metálica. Recientemente - en 1991 - un artista violentado le machacó el dedo gordo del pie izquierdo de un tremendo martillazo. Y hace tan solo unos días ha finalizado su restauración oficial: la remoción del velo gris de polvo que había acumulado a lo largo de su historia.

La ahora reluciente escultura fue inspirada en el relato bíblico del combate entre un joven pastor hebreo llamado David y el gigante Goliat. Según la historia, la famosa batalla fue ganada por el ingenio del joven que al lanzar con su hondilla una piedra a un Goliat cubierto en armadura y armas de bronce, le golpea en la frente derribándolo al suelo.

El indefenso que lucha con humildad y coraje por su pueblo contra el guerrero feroz siempre ha despertado admiración, y el “David” de Miguel Ángel en su esplendor y belleza lo confirma.

Sin embargo ahora, esa imagen de un David mirando esperanzado hacia el horizonte, bien podría ser la de un joven palestino que se defiende con piedras en la mano.

Gira y gira el tiempo, dando vueltas sin fin.

10.2.06

Cadáver Exquisito - El árbol de Diana


“Es transparente y no da sombra”, dice Octavio Paz sobre el libro de poemas “El Árbol de Diana” de la escritora Alejandra Pizarnik, “colocado frente al sol... refleja sus rayos y los reúne en un foco central llamado poema, que produce un calor luminoso capaz de quemar, fundir y hasta volatilizar a los incrédulos”.

En él escribe Pizarnik: dice que no sabe del miedo de la muerte del amor/ dice que tiene miedo de la muerte del amor/ dice que el amor es muerte es miedo/ dice que la muerte es miedo es amor/ dice que no sabe.

Como las ramas de un árbol que se entretejen de forma caprichosa, esa capacidad de vivir - y en algunos casos de sufrir - la pasión amorosa se expresa de muchas maneras. De ello dan testimonio numerosos artistas.

“Es una cosa curiosa... te devora y te traga entera” dijo, entre el temor y la atracción irremediable, sobre el amor la pintora Georgia O’Keefe. “Mi cuerpo se llena de ti por días y días” escribió la pintora Frida Kahlo en uno de los muchos textos y dibujos dedicados a “Mi Diego” en su diario. Casada en dos ocasiones con Diego Rivera, intentando describir la emoción que la sobrecoge dice “no es amor, ni ternura, ni cariño, es la vida entera...” Un Saint-Exupéry agradecido luego de compartir doce años de vida junto a Consuelo Suncín le escribe: “has despertado mi amor por todas las cosas”. Y Henry Miller dice “mi fe en ti es indestructible” a su amante Anaïs Nin en una de las apasionadas cartas que intercambiaron durante casi dos décadas.

También en Pizarnik es la esperanza, compañera fiel del amor, la que brota luminosa de sus ramas cuando escribe:

En la otra orilla de la noche
el amor es posible
-llévame-

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